El Propósito del Ritual

La Comunidad Triratna surgió en respuesta a las condiciones occidentales y a un intento de crear una forma de Budismo adecuado a las personas que viven inmersas en la cultura occidental. La primera vez que nos encontramos con La Comunidad Triratna, muchos de nosotros con antecedentes culturales “occidentales” suponemos que la creación de un Budismo occidental significa que el Dharma será despojado de los elementos ‘irracionales’ entre ellos, en primer lugar, la práctica devocional. Quedamos sorprendidos o incluso decepcionados cuando descubrimos que la práctica devocional ocupa un lugar importante en el enfoque de La Comunidad Triratna.

Pero hay buenas razones por las que el ritual y la práctica devocional lo que se denomina Pūjā en sánscrito desempeñan un papel dentro de La Comunidad Triratna. En palabras de Sangharákshita:

“El ritual es parte integral del budismo y una parte importante de todas las escuelas del Budismo, tanto Tibetano, como Zen o Theravada. No podemos evitar el ritual en el budismo, ni debemos tratar de hacerlo. En su lugar debemos intentar entenderlo y ver cuál es su propósito dentro de la práctica del dharma.”

Vamos a tratar de entender cual el propósito del ritual y cómo al participar en él nos puede ayudar a progresar espiritualmente.

El Ritual Racional

Muchos de nosotros hemos sido condicionados por nuestra herencia cultural a pensar que los rituales son algo irracional. Ciertamente, el ritual puede convertirse en algo sin sentido, pero tal y como el psicólogo Erich Fromm señaló, “también existe un ritual racional- ritual que sirve para un propósito definido, y que constituye una forma eficaz de lograr ese propósito”. Fromm describió el ritual racional como “una acción compartida, que expresa aspiraciones comunes, arraigada en los valores comunes”. Esta descripción pone de manifiesto importantes aspectos del ritual. El ritual es “expresivo” es una forma de manifestar nuestras aspiraciones más profundas y nuestros valores y al llevar a cabo esto hacernos más conscientes en el proceso, fortaleciendo su poder para guiar nuestra vida y acciones. Aunque nos involucramos en el ritual por nuestra cuenta, a menudo es también ”compartido” y esto puede tener un efecto positivo. Cuando el ritual es compartido con un número de personas que se reúnen para participar en él, éste adquiere otra importante dimensión convirtiéndose en una forma de expresar y fortalecer nuestro sentido de comunidad con otros que siguen el mismo objetivo. Se convierte en una forma de crear Sangha o comunidad espiritual.

Si nos involucramos en él con el espíritu adecuado, el ritual nos puede ayudar a:

  • Descubrir y hacer consciente un propósito común
  • Expresarlo
  • Fortalecerlo

A la vez hacer un ritual nos puede recordar de nuestra admiración.

  • Admiración y reverencia por aquello que es más elevado que nosotros mismos
  • La aspiración de avanzar
  • Al compromiso con la práctica
  • La solidaridad y el compañerismo con otros que participan en el mismo trayecto

Śraddhā

La admiración, la aspiración y el compromiso son aspectos de nuestra śraddhā una palabra en sánscrito sin traducción que se usa para nombrar una experiencia interna que puede incluir esos tres elementos, así como la confianza, y un sentido intuitivo de nuestra dirección en la vida. La palabra sánscrita śraddhā proviene de una raíz que significa “poner el corazón en”. Śraddhā es lo que sentimos por aquello en lo que ponemos nuestro corazón, por aquello que tiene un significado emocional más profundo para nosotros.

Por supuesto, no todos los ideales en los que basamos nuestra vida son de igual valor. Algunos de estos valores pueden poner el corazón en la ambición material, en la comodidad y la seguridad o en la búsqueda del placer de los sentidos y hacer erróneamente de ellos el valor que guíe sus vidas. Esto no sería śraddhā. Śraddhā es nuestra respuesta a ideales y valores más elevados o más profundos o más universales que las pequeñas preocupaciones de nuestro ser tal y como estamos ahora.

“śraddhā es elevar el corazón. Ser llevado a algo superior, tocado por algo más alto que se experimenta, aunque sea por un solo instante”.

“Fe o śraddhā es la respuesta viva de todo tu ser a algo -que quizás no tengas una idea conceptual o intelectual muy clara- que percibes intuitivamente y que sientes que es mayor, más noble y más sublime; que vale más la pena y que es de mayor valor que nosotros mismos tal y como somos ahora. Esto a lo que debemos dedicarnos, entregarnos y por cuya causa debemos vivir e incluso sacrificarnos”.

cover4Aunque śraddhā se traduce a menudo como “fe”, es evidente que no se trata únicamente de creer en la verdad de algunos dogmas, y ciertamente no es “fe ciega”. A menudo se dice que śraddhā descansa sobre tres pilares: la intuición, la razón y la experiencia. Debemos comprobar mediante la razón nuestro sentido intuitivo de la dirección de nuestra vida, preguntándonos, ¿tiene esto sentido? Tenemos que comprobar nuestro profundo sentimiento de atracción hacia el ideal a la luz de nuestra experiencia, preguntándonos, ¿lo que he experimentado yo mismo confirma aquello por lo que me siento atraído? Sin embargo, en última instancia, śraddhā va más allá de la razón, y va más allá de lo que podemos confirmar a través de nuestros sentidos. A veces esta facultad puede experimentarse casi físicamente, como un sentido de integridad, claridad y certeza así como algo que es demasiado profundo para ser expresado mediante palabras. En palabras del maestro budista Sangharákshita: śraddhā es “la respuesta de lo que es esencial en nosotros a lo que es esencial en el universo”.

En algunos textos tradicionales se destacan tres aspectos de śraddhā: la admiración por el ideal, el anhelo por el ideal y la confianza en que podemos avanzar hacia el ideal. śraddhā trae cualidades positivas, como la claridad de mente y una serenidad gozosa. También es una parte de todo estado mental positivo y una facultad esencial si queremos avanzar en el camino.

Todos experimentamos un elemento de śraddhā o de lo contrario nunca seríamos capaces de comprometernos en un tipo de acción positiva y llevarla a cabo. Sin embargo śraddhā es una cualidad que se puede desarrollar, una facultad que puede fortalecerse a través de un ejercicio y un desarrollo constante. El ritual es una forma de llevar a cabo esto.

Descubrimiento

Śraddhā no es especialmente reconocida o valorada en nuestra cultura y cuando comenzamos a practicar el Dharma, no solemos estar en contacto con ella. Muy a menudo, lo que necesitamos es admirar y reverenciar algo que esté más allá de nosotros mismos. Cuando empezamos a participar en el ritual budista podemos comenzar a experimentar sentimientos de agradecimiento y veneración de los que sólo éramos vagamente conscientes, esto es porque no son valorados por nuestra sociedad, o alentados por nuestro condicionamiento. A menudo, las personas que al principio se resisten al ritual encuentran que, cuando toman parte en él con una mente abierta, sienten cosas que no se esperaban. En el acto de repetir algunos versos, el una reverencia, o dar una ofrenda a un altar, pueden encontrar que algo los toca profundamente y desata sentimientos de los que no eran conscientes. Al actuar en lugar de pensar, involucrando a todo nuestro ser y no sólo nuestro intelecto, empezamos a subvertir a nuestro censor interior y a des-cubrir partes de nosotros mismos que no habíamos experimentado. Estas son