¿Que significa ser mitra?

Encontrando el Budismo y al Dharma


La mayoría de las personas que vienen a alguno de los centros budistas de la Comunidad Budista Triratna (como el Centro Budista de la Ciudad de México) usualmente no se consideran a sí mismos budistas. Al principio vienen a meditar o a aprender de Budismo, o quizá a alguna clase de yoga o algún festival budista. Sin embargo, después de un tiempo, cuando se familiarizan con las prácticas y la filosofía budista y sienten que sus vidas han cambiado, adquieren una nueva perspectiva de sí mismos y de sus vidas, llegando a identificarse más y más con las ideas del Dharma, con sus prácticas y con las relaciones que se dan en nuestra comunidad. 
De ese modo estas personas que vienen a los centros budistas, al ya tener una convicción con respecto al Dharma se identifican a sí mismos como budistas.

Hacerse Mitra


En la Comunidad Budista Triratna consideramos que el momento de identificarse con el Dharma y considerarse budista es un paso importante, de ese modo, para los que lo deseen, hacemos la ceremonia de mitra o de amistad tradicional de nuestra comunidad. Esta ceremonia marca la relación que se tiene con la comunidad, así como la transición que ha tomado lugar desde que uno se hizo budista . 
Mitra significa amigo. Hacerse mitra entonces significa tener una amistad con la Comunidad y Orden Budista Triratna no sólo en México sino en todo el mundo. También significa integrarse en una red de amistad con otros mitras.

Los 3 aspectos de un mitra


Esta amistad con la Comunidad y la Orden, de la que deriva el significado de la ceremonia de mitra, está sostenida por tres aspectos: primero, reiterando, por el hecho de que las personas que la hacen se consideran a sí mismas budistas (se identifican con las enseñanzas del Buda- Dharma), y tratan de conducir sus vidas congruentemente con éstas.

Segundo: por que tratan de seguir los 5 grandes preceptos éticos, (ver abajo).

Tercero: por que sienten que pueden practicar el Dharma dentro de la Comunidad Budista Triratna, sintiendo a ésta como un hogar para su práctica.

a. El significado de ser budista

Ser budista significa que el Dharma, o el camino hacia la Iluminación, es una verdadera forma de vida y una visión real de desarrollo. El Dharma es una enseñanza amplia, y ha tenido un desarrollo rico y extenso a lo largo de los siglos. Sin embargo, para describir la esencia del Dharma podemos citar al Buda cuando le contestó a su madre la pregunta “¿cual es tu doctrina Señor?”

El Buda le contestó:

“De cualquier doctrina de la que puedas afirmar con seguridad que:
Conduce  al sosiego, y no a la pasión,
A la libertad, y no a la esclavitud,
A la vida sencilla, y no al incremento de beneficios en el mundo ordinario,
A la simplicidad, y no a la avidez,
Al contento, y no a la codicia,
A la soledad (autosuficiencia), y no a la dependencia,
A la energía (en búsqueda de lo bueno), y no a la pereza,
A la bondad y compasión, y no al deleite en la maldad.
De tales enseñanzas puedes afirmar: esto sí es el Dharma, este es el mensaje del Buda…”

Al mismo tiempo existe otra definición del Dharma (no tan pragmática aunque más sistemática) en la cual los budistas nos comprometemos a transformar nuestra persona a través de un entrenamiento de tres etapas: Entrenamiento en Ética, entrenamiento en Meditación y entrenamiento en Sabiduría.

Ya sea, a partir de encontrar un sentido y valor nuevo a la vida a partir del Dharma, o de seguir un “entrenamiento” de práctica más sistemático y formal, los budistas tomamos las enseñanzas y prácticas del Buda-Dharma como una verdadera directriz de vida.

b. Seguir los 5 grandes preceptos éticos

Los 5 preceptos

Con acciones de amor y bondad, purifico mi cuerpo,
Con generosidad sin límite, purifico mi cuerpo,
Con tranquilidad, sencillez y contento, purifico mi cuerpo,
Con comunicación veraz, purifico mi habla,
Con conciencia clara y lúcida, purifico mi mente,

Los preceptos éticos que ofrece el Dharma no son mandamientos, ni simples normas las cuales seguimos los budistas. Los preceptos son formas prácticas de entrenar nuestras acciones de cuerpo, habla y mente para acercarnos a ver más claramente las cosas como son. Son prácticas o herramientas para transformar nuestra experiencia. Cada uno de estos preceptos es una sencilla orientación de comportamiento, que nos abre al vínculo que verdaderamente tenemos con nuestro entorno, con otras personas y con nuestras cualidades más profundas. A la vez la práctica de los preceptos nos acercan a experimentar la interconexión con todo lo que existe para así actuar consecuentemente, reduciendo la sobre-identificación y el aferramiento que tenemos a nuestras ideas y con nosotros mismos.

Las personas que piden ser mitras, aunque practiquen estos preceptos éticos de forma imperfecta, lo hacen con la sincera convicción de entrenar el cuerpo, el habla y la mente, sabiendo que con el tiempo se irá profundizando la comprensión de los preceptos.